NUESTRA PIEL EN EL CAMBIO DE ESTACIÓN: OPERACÍON RETORNO

pielSe acabaron las vacaciones. La vuelta al trabajo, al ruido, a la contaminación y a las prisas supone tener que enfrentarse no sólo con la rutina de siempre, sino también con las consecuencias del intenso verano sobre nuestra piel.  Largas horas al sol, frecuentes baños en agua clorada y cierta dejadez a la hora de aplicarse tratamientos cotidianos de belleza hacen que cuando volvamos a nuestra vida rutinaria nos encontremos una piel falta de hidratación y luminosidad y un cabello extremadamente seco y estropeado.

Con la vuelta a la ‘’normalidad’’ una puesta a punto con  tratamientos específicos es el mejor remedio. Se trata de cuidarnos un poco más y ser constantes con algunos tratamientos de belleza. Pasados los primeros días de toma de contacto es el momento de conseguir que estos tratamientos formen parte de nuestra rutina. Éstas son algunas sugerencias:

Evitar la descamación gracias a una buena exfoliación.

El exceso de sol durante las vacaciones, el ambiente más seco que encontramos al volver a la ciudad, el agua más calcárea, el aire acondicionado de muchas empresas y la falta de una correcta hidratación diaria durante las vacaciones son los culpables de la descamación. El primer paso que debemos dar es el de someternos a una buena exfoliación facial y corporal, de esta forma junto con la correspondiente hidratación, conseguiremos mantener un bronceado dorado más duradero, la piel se revitaliza y renueva, eliminando la capa superficial de células muertas y las impurezas, facilitando la penetración de principios activos aplicados con posterioridad. Esta exfoliación se puede ser física, con productos cosméticos que contienen determinadas partículas (polietileno, hueso de albaricoque o pepitas de uva trituradas) que eliminan de forma mecánica las células muertas, o bien una exfoliación química, gracias a formulaciones que contengan alfa-hidroxiácidos de frutas o ácido glicólico en bajos porcentajes y que producen un peeling muy suave en la piel. Sea cual sea el método empleado, deberemos utilizar  un protector solar los días posteriores a la exfoliación ya que nuestra piel ahora esta formada por una capa de células totalmente nueva que resulta muy vulnerable a los factores externos.

Luchar contra las manchas cutáneas.

Las hiperpigmentaciones o manchas cutáneas pueden aparecer no sólo en pieles maduras, sino también en mujeres a partir de los 20 años, sobre todo después de largas exposiciones al sol. La formación de melanina se hace de forma continuada y  homogénea, pero en determinadas situaciones o por el efecto de  ciertos factores (tratamiento con antibióticos, anticonceptivos orales, trastornos hormonales, quemaduras solares, etc.) pueden producir anomalías que provocan una hiperpigmentación desordenada en forma de mancha cutánea. Para intentar eliminarlas o por lo menos disimularlas lo primero que debemos hacer es una buena exfoliación, por cualquiera de los métodos ya comentados, y posteriormente utilizar  formulaciones especificas para este tipo de problemas que contengan activos como alfa-hidroxiácidos, ácido kójico, extracto de regaliz, vitamina C, extracto de uva, etc.

Mantener a raya las arrugas.

Piel cansada, oxidada por el exceso de sol y con necesidad de regeneración celular es el resultado del paso de las vacaciones sin los cuidados cotidianos de la piel junto  con agresiones externas constantes. La piel de esta forma puede perder la capacidad de renovación de sus células así como la capacidad para sintetizar las proteínas necesarias para un correcto metabolismo y óptima queratinización. Éste es un buen momento para empezar a utilizar algún producto novedoso con la más avanzada tecnología antiarrugas (efecto botox, ácido hialurónico microencapsulado, péptidos, etc.) que puedes encontrar en tu farmacia y que en un breve periodo de tiempo hará que las pequeñas arrugas y lineas de expresión desaparezcan casi por completo.

Rehidratar el contorno de ojos.

Los tratamientos para esta zona proporcionan una hidratación intensa que estimula la producción de agua dentro de las células, evitando las finas líneas de expresión y las patas de gallo. Si se utiliza todos los días un producto específico para la zona (por la mañana y por la noche antes de aplicar la formulación destinada al resto de la cara) se consigue reforzar la barrera cutánea  frenando de esta forma la perdida de agua desde el interior nuestro organismo.

Reparar la piel de los labios.

La mucosa labial es excepcionalmente delgada y sensible. Los rayos ultravioleta y el ambiente caluroso, unidos al cloro, la sal o el viento han podido deshidratarla en exceso, produciendo grietas, molestos pellejos e incluso pequeñas arrugas alrededor de la boca. Para reparar estos daños existen hoy en día cuidados específicos que contienen emolientes y agentes hidratantes que restauran esta piel tan fina recobrando de esta forma su esplendor y juventud.

Hidratar el cuerpo.

Una crema hidratante y regeneradora es fundamental para proporcionar elasticidad y aspecto aterciopelado a las pieles secas y deshidratadas por el bronceado excesivo. Recuperar la tersura y suavidad es la función de este tipo de productos corporales, aunque se deberían utilizar durante todo el año y diariamente como norma general.

Controlar la caída del cabello.

Los factores relacionados con las vacaciones (la exposición solar, el viento, el agua del mar, el cloro de las piscinas o cepillados demasiado intensos y frecuentes) junto con la entrada del otoño provocan un aumento en la caída del cabello, las puntas abiertas y el aspecto seco y quebradizo. Para ello en la farmacia disponemos  de tratamientos específicos  y muy efectivos en ampollas, de champús revitalizantes así como de complementos nutricosméticos basados en capsulas con las vitaminas y complementos nutricionales adecuados.

Cuéntanos que productos sueles utilizar para tu piel en el cambio de estación

Blanca Llácer

Colegiado 4/470

Master en Cosmetología y Dermofarmacia

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